Amor entre vecinos: Una visión francesa de España y sus turistas

Parecerá que la relación francesa con España es extremadamente tensa. Como vecinos, compartimos frontera con los franceses en nuestro frente al nordeste. 2014 vio 35 millones de turistas españoles visitar Francia.

EsVisitors

Con tanta gente visitando sería interesante entender exactamente cómo estos 35 millones fueron recibidos por los franceses. Así que hemos llevado a cabo una encuesta para ver precisamente qué opinión tienen los franceses sobre otros europeos visitando su país, incluyéndonos a los españoles.

Por norma general, la gente de Francia nos encuentra a los españoles muy receptivos a su idioma. De hecho, somos los segundos con más probabilidad de darle una oportunidad al idioma francés al visitar su país. Alto reconocimiento, considerando que los belgas fueron los más probables, un país donde el 40% de su población habla francés de forma nativa.

 

¿Qué país es menos probable en intentar hablar francés al visitar Francia? 

EsLanguage

Lamentablemente, esa actitud cambia en tanto nos vamos acercando a la frontera Francia-España. En la región de Aquitaine, al sudoeste, los encuestados nos clasificaron como menos probables en intentar hablar francés que los belgas, los italianos y curiosamente menos que los holandeses. La misma tendencia puede encontrarse en la región de Languedoc, que asimismo tiene frontera directa con España.

Como nuestros compañeros mediterráneos, los franceses aprecian claramente una buena dieta basada en tomates, aceite de oliva y buen vino. A este respecto los franceses nos han dado el título de tercer mejor sabor en comida de todos los europeos. Saludamos a Italia, en primer lugar; su cocina no tiene rival. Pero es una sorpresa ver que los belgas nos vencen por un pelo, en el segundo lugar. Bajo estas líneas mira cómo todos los países europeos se clasifican:

 

¿Qué país tiene el peor sabor en comida? ESFood

No es sorprendente ver que los tres peores son Reino Unido, Rusia y Alemania. Los europeos del Norte están acostumbrados a un estilo completamente diferente de comida al nuestro en el Sur.

Así como en la comida, histórica y culturalmente los franceses nos dan el visto bueno. Desafortunadamente de nuevo somos vencidos por los italianos, pero estamos en un respetable segundo lugar. Fueron preguntados:

 

Si pudieras intercambiar tu historia y tu cultura con la de otro país, ¿con cuál sería?

EsCulture

Esta es la primera área en el que los británicos han puntuado bien. Pero no tan bien, lamentablemente para ellos, como nosotros los mediterráneos, italianos y españoles.

La cuestión con la cultura británica es que brinda al mundo Shakespeare, The Beatles y David Bowie, pero le falta alguna forma la cultura más moderna. Gran Bretaña de borrachera es un titular que el mundo ha visto demasiado a menudo. Como resultado, los franceses sabiamente se han mantenido cerca de casa.

 

Si pudieras vivir en otro país diferente al tuyo, ¿en cuál sería?

EsLive

Por lo menos España llega a lo más alto de una de las preguntas de la encuesta. Ganando por bastante diferencia, la gente de Francia ve su hábitat natural más cercano a España. Por el camino España vence a Italia y al Reino Unido bastante holgadamente.

Resulta que la región de Francia más amistosa para con España está de hecho justo en el centro, llamada Centre Val de Loire, donde más de 1 entre 2 encuestados escogieron España como su destino favorito para vivir.

Los franceses nos ven a los españoles como gente con la que podrían asentarse a largo plazo. Fuimos considerados los segundos más atractivos para casarse (asumiendo que el/la encuestado/a no estuviera casado/a ya).

 

(Si no estuvieses casado/a) ¿De qué país te gustaría más que tu marido/mujer fuera originario/a?
Esmarry

En esta pregunta, España probó ser muy popular, vencidos –de nuevo- tan solo por Italia. Aunque salimos bastante bien en esta pregunta, curiosamente los franceses no nos vieron tan atractivos/as físicamente.

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Pero está bien, muestra que las relaciones amorosas franco-españolas van más allá de la piel. Están dispuestos a tomarnos con verrugas y todo. Aunque no es así como el valorado periodista británico Gareth May nos ve. A sus ojos, somos el objeto de deseo de hombres franceses, británicos y alemanes. Quienes, al mirarnos, solo ven a Penélope Cruz.

 

¿Qué país aprecia más la cultura francesa?
EsAppriciate

Lamentablemente, parece que los franceses no sienten que el amor que ellos nos prodigan es correspondido. Nos ponen al final de su lista de países que más aprecian la cultura francesa. Un premio que claramente va a los británicos, en este caso se nos ve aterrizar directamente abajo. ¿Puede ser que estamos demasiado cercanos al vecino para mirarles realmente por cómo son? ¿Estamos demasiado cerca?

Es un simple romance entre vecinos. Compartir fronteras y tener un temperamento mediterráneo similar significa que compartimos muchos de los mismos valores. Lo cual se ha mostrado en la encuesta que hemos llevado a cabo; de hecho los franceses nos dieron puntuaciones altas en todas las preguntas planteadas.

 

Los datos a partir de julio, 2016
Para los datos: creative@make-it-rain.co.uk

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Una guía cultural de Nápoles

Tercera ciudad de Italia, Nápoles tiene una historia tempestuosamente diversa y un legado cultural tremendo. A pesar de sus recientes luchas contra el crimen organizado y la corrupción, sus carismáticos habitantes, gastronomía de primera fila mundial y espectaculares entornos naturales hacen que continúe atrayendo turistas en tropel. Este artículo te brindará un resumen histórico de la ‘Città Perduta’ (Ciudad Perdida), examinando su tumultuoso pasado para poner en antecedentes a futuros visitantes de las atracciones culturales esenciales de la ciudad, tanto antiguas como modernas.

Ya que es la manera más flexible de explorar la fascinante cultura de y alrededor de Nápoles, considera alquilar un coche de alquiler con easyCar y sus formidables tarifas.

Nápoles a través de los tiempos

Como muchos asentamientos mediterráneos, se decía que Nápoles y sus suburbios circundantes habían sido fundados por comerciantes griegos en tiempos tan remotos como 680 a.C. Sin embargo no fue hasta la conquista romana sobre 326 a.C. que la ciudad comenzó a florecer, con miembros de la élite imperial -desde la segunda esposa de Nerón hasta los suegros de Julio César- llenando la costa para construir fastuosas villas y residencias lejos del caos de la capital. Restos de estos antiguos palacios aristocráticos pueden visitarse aún justo a las afueras de Castellamare di Stabia, conduciendo durante poco más de 30 minutos en dirección sur desde Nápoles.

Antiguos asentamientos de los que brotaron durante los siglos de mandato romano pueden admirarse aún en la actualidad, siendo el más notable Pompeya, atrayendo 2,5 millones de visitantes anuales, convirtiéndolo en una de las atracciones turísticas más populares. La devastación traída por la erupción del Monte Vesubio en el año 79 d.C. hizo que este antes próspero centro de cultura y comercio fuese engullido por lava y cenizas, diezmando la población. Mientras la mayoría de los edificios exteriores fueron destruidos por la erupción, varios de sus contenidos tales como ornamentos, muebles e incluso propaganda electoral han sido milagrosamente preservados, proveyendo de una visión única del día a día en esta próspera ciudad. Impresionantes obras de arte, como el gigantesco mosaico Alexander (elaborado con alrededor de un millón de azulejos en miniatura), están aún intactas y no deberían dejar de verse, mientras que una visita al Anfiteatro Romano más antiguo del mundo, inmortalizado por Pink Floyd en su icónico concierto en vídeo, es también ineludible.

Pasamos hacia delante varios cientos de años, hasta el comienzo del gobierno francés angevino en 1265 que trajo consigo un significante periodo de desarrollo artístico y arquitectónico. El imponente Castel Nuovo en el frente marino llegó primero en 1279, y está bellamente preservado y abierto a visitantes aún a día de hoy, con su estratégica posición de dominio ofreciendo preciosas vistas del puerto. 1349 vio la construcción del igualmente impresionante Castel Sant’Elmo, que sirvió como prisión militar hasta 1970 y actualmente está abierto al público, ofreciendo vistas panorámicas espectaculares de la ciudad desde sus terrazas. El elegante entorno del barrio Vomero es ideal para un paseo lejos del caótico centro de la ciudad, con multitud de boutiques y cafés que explorar, así como señoriales residencias como Villa Floridiana.

Obras maestras arquitectónicas de los siglos XVI y XVII pueden admirarse aún en Nápoles dentro de las estrechas callejuelas del ‘Quartieri Spagnoli’ (Barrio Español), donde riquezas imperiales españolas fundaron la construcción de arquitectura barroca maravillosamente ornada, incluyendo el Guglia di San Gennaro y el gran Certosa di San Martino. Sin embargo, la más brillante de las eras doradas de Nápoles tuvo lugar durante mandato Borbón en los siglos XVIII y XIX. Gemas de esta era incluyen el prestigioso Palazzo Reale, que permanece como un resplandeciente símbolo del pasado regio de la ciudad, así como el Teatro San Carlo, que a día de hoy es uno de los teatros de ópera más grandes del mundo.

Historia reciente y cultura contemporánea

La historia del siglo XX de Nápoles es desafortunadamente menos glamurosa, con la ciudad experimentando un periodo de anarquía y desorden durante la II Guerra Mundial antes de que las tropas aliadas consiguieran establecer el control. Tristemente se les dio a organizaciones criminales, especialmente a la infame Camorra, espacio para crecer y continuar causando problemas hasta el día de hoy.

A pesar de estas dificultades, en décadas recientes se ha ido progresando con la peatonalización de la grandiosa Piazza Del Plebiscito, abriendo el centro de la ciudad para que más turistas disfruten sin tráfico. La construcción de “estaciones de arte” en la línea de metro de la ciudad es también un excitante ejemplo de regeneración urbana, alegrándole el día a viajeros y turistas por igual con brillantes mosaicos y variopintos murales. Puede que seas lo suficientemente afortunado para coincidir con un concierto improvisado cuando te dirijas al vagón, al tiempo que cada vez más estaciones se convierten en populares lugares culturales.

Una guía cultural de Barcelona

Cataluña y España tienen una relación que va y viene, como esa pareja que suele haber en los grupos de amigos. Ya sabes quiénes, aquellos que pasan tanto tiempo ‘dándose un tiempo’ como juntos. La historia de Barcelona y su cambiante vínculo con España se muestran en su cultura e historia, haciendo que sea un destino único de vacaciones. Si estás buscando bailaores de flamenco y plazas de toros, visita otra ciudad española; si buscas una inmersión en las formas catalanas, alquila un coche en Barcelona con easyCar y observa lo que hace a la ciudad tan especial.

 

Una Edad de Oro

De los siglos XII al XV, una sucesión de matrimonios entre nobles derivó en el comienzo del cambiante vínculo entre lo que conocemos como Principado de Cataluña y el resto de España. El matrimonio de la Reina de Aragón con el Conde de Barcelona en 1150 derivó en que su hijo fuese la primera persona en controlar los territorios de ambos Aragón y Barcelona. Éste fue un periodo de gran crecimiento y se construyeron muchos edificios de estilo gótico catalán. El Barrio Gótico de Barcelona es un excelente lugar para observar de primera mano estos distintivos edificios. Las estrechas calles son demasiado pequeñas para la mayoría de vehículos, así que pasear por las plazas e iglesias es increíblemente tranquilo.

El matrimonio entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla en 1469 contribuyó al comienzo de una España más moderna y unida. El conjunto estatal que resultó de ello fue el principio de lo que sería una Edad de Oro para España, donde la música y las artes florecieron. Sin embargo, con Madrid como centro del poder, la cultura catalana permaneció mitigada hasta que se restauró su autonomía a finales del siglo XIX.

 

El General Franco y la Guerra Civil española

Fue el régimen de Franco y la Guerra Civil española lo que verdaderamente activó la revolución catalana. Prohibiendo todo lo catalán, desde el idioma al su gobierno, Franco frenó la soberanía de Cataluña. No fue hasta su muerte en 1975 que la autonomía política y cultural volvió finalmente.

Barcelona es una ciudad rebosante de museos, aunque no hay ninguno donde se recuerden los eventos de la guerra civil. Los trascendentales y terribles sucesos de los años 30 son mayormente ignorados, tapados tras las coloridas atracciones turísticas. El mejor modo de llegar a saber más sobre aquellos tiempos es conducir hasta algunos lugares clave, tales como Santa María del Pi, donde 7.000 clérigos fueron asesinados por rebeldes; la Plaça Sant Felip Neri, donde hubo un bombardeo italiano; el Hotel Rivoli, una antigua sede marxista o el Bar Llibertària, cuyas paredes son una galería al anarquismo catalán.

 

Deporte

Más recientemente, los Juegos Olímpicos de 1992 transformaron Barcelona en el destino vacacional que es hoy. La exposición global y la inyección económica del evento ayudaron a la ciudad catalana a quitarse de encima la imagen industrial que había adquirido con Franco y a situarse en la escena internacional. El desarrollo de la ciudad para los juegos llevó a la creación de kilómetros de nuevas playas y un puerto deportivo en lugar de lo que fue anteriormente zona de edificios industriales.

El Camp Nou, el estadio de la final olímpica de fútbol, es también el estadio local del F. C. Barcelona. Este estadio con capacidad para 100.000 personas es uno de los destinos más visitados de la ciudad, con tours diarios por el campo de juego, el estadio y el museo de fútbol. El conflicto entre los nacionalismos catalán y español también puede verse en la actitud de Barcelona frente al fútbol. Existe una profunda rivalidad entre los equipos de Barcelona y Madrid, refiriéndose como a ‘El Clásico’ a cualquier partido que se juegue entre los dos adversarios.

 

Prohibición del toreo

La gente de Barcelona, en un afán de mostrar su espíritu catalán, prohibió el toreo en 2010, con la prohibición haciéndose vigente en 2012. Esta prohibición fue un intento de erradicar de la región algo visto como cultural y tradicionalmente español. La Plaza de Toros Monumental, una de las antiguas plazas de toros de la ciudad, es ahora un museo del deporte que merece una visita para ganar comprensión de las actitudes catalanas. La anteriormente plaza de toros seguramente albergue conciertos próximamente.

 

Actividades tradicionales catalanas

A pesar del impacto de España en Barcelona, muchos pasatiempos únicamente catalanes todavía perduran a día de hoy. En la Catedral de Barcelona se puede presenciar la Sardana, una tranquila danza catalana ejecutada al ritmo de música de instrumentos de viento; o dirígete a las calles en días de fiesta para ver castellers (torres humanas) construirse. En términos de comida, prueba el gazpacho, las tapas y la paella en turísticos lugares, pero asegúrate también de probar la gastronomía tradicional catalana de restaurantes como 7 Portes y Can Cullerettes. Degusta la ‘escudella’ (un caldoso estofado), las butifarras catalanas o los ‘calçots’ (una verdura parecida al puerro, única de la región catalana).

 

Fiesta Menorca

Una guía cultura de Menorca

Las Islas Baleares están normalmente asociadas con británicos en el extranjero, quemándose al sol. Pero mira más allá del estereotipo: Menorca es también un caldo de cultivo cultural.

La isla es famosa por su vasta colección de monumentos megalíticos de piedra que transmiten historia prehistórica muy temprana. Hay navetas –cámaras megalíticas con tumbas con forma de barca volcada al revés-, misteriosas taulas –nadie sabe exactamente cuál fue su propósito, pero el hecho de que todas están orientadas al sur insinúa un enlace astronómico-, y también los talaiots –otro misterio sin resolver. Hay 274 repartidos por Menorca y Mallorca. Harías bien en alquilar un coche en Menorca para ver todo lo que puedas. Prueba con easyCar para tarifas competitivas.

A través de la historia, el territorio de Menorca ha estado muy demandado por fuerzas invasoras. Después de las Guerras Púnicas –una serie de guerras entre Roma y Cartago (en el norte de África)-, Menorca se llenó de piratas. Estos usaron las Islas Baleares como su base para asaltar al comercio romano. Como represalia, Roma invadió y para el año 121 a.C. Menorca estaba bajo control romano.

En la Edad Media, Menorca estaba poseída por los Vándalos; entonces el Imperio Bizantino tomó el control, y lo siguiente fue que se convirtió en parte del Califato de Córdoba, con muchos moriscos musulmanes emigrando aquí y trayendo con ellos su grandiosa y ornada arquitectura morisca.

Más tarde, la isla se encontró en el centro de una lucha europea de poder. Los británicos invadieron. Desesperados por retener el poder sobre la isla, que habían usado como base naval, lucharon para recuperarla de los invasores franceses, y luego de los españoles. Únicamente tras el Tratado de Amiens en 1802 a la isla se le permitió estar permanentemente bajo la jurisdicción española.

El Imperio Británico dejó tras de sí una serie de monumentos cuyos nombres parecen muy fuera de lugar en el paisaje español. Tenemos Saint Philip’s Castle y Fort Marlborough –una espectacular fortaleza del siglo XVIII tallada en la roca. Desde su nivel superior, los visitantes pueden disfrutar de asombrosas vistas del puerto Mao.

Visita la Ciudadela de Menorca, la villa en la parte oeste de la isla, que estuvo bajo mandato morisco durante varios siglos. Aunque ya no es más la capital, Ciutadella de Menorca sigue siendo el centro religioso de la isla desde que el Obispo rechazó irse de allí. Aquí puedes encontrar la catedral, construida sobre una antigua mezquita después de que el rey Alfonso III de Aragón invadiera. Su fastuoso interior está cubierto de mármol.

A diferencia del resto de las Islas Baleares, Menorca permaneció leal al gobierno republicano español durante la Guerra Civil española. Una vez en el poder, el dictador conservador Franco castigó a la isla por su lealtad. Permitió que el turismo masivo se desarrollase cerca, en Mallorca, pero no en Menorca. A día de hoy esa decisión es aún evidente, Menorca continúa tranquila con su creciente sector turístico.

Esto significa que los turistas pueden sencillamente acceder a la cultura local sin caer en una burbuja turística –algo que sucede fácilmente en otras islas españolas. A lo largo del verano, la isla está animada con fiestas. Todos los años, cada pueblo alberga su propia celebración mientras corceles negros desfilan por las calles y la música suena para el gentío. Los caballos tienen siempre un rol central en las fiestas de la isla –ya sea en justas o carreras.

La fiesta más famosa de Menorca es la celebración de tres días en Ciutadella en honor a San Juan, los días 23 y 24 de junio. Asimismo otras celebraciones van sucediéndose a lo largo del verano, acabando el 8 de septiembre.

La música juega un papel importante en la vida de la isla. El internacionalmente conocido Menorca International Jazz Festival se celebra durante los meses de primavera con música tanto en recintos cerrados como en las calles. La Semana de la Ópera de la isla se celebra dos veces al año, en el Teatro Principal de Mahón.

Los populares museos de la isla incluyen el Museo Militar y el Museo Municipal de Ciutadella des Bastió de Sa Font, lleno de materiales arqueológicos. Mientras paseas alrededor, lee la historia de Ciutadella en su arquitectura: desde influencias modernas al periodo islámico y más atrás hasta tiempos prehistóricos.

El Museo de Menorca es un antiguo monasterio franciscano del siglo XV y contiene la historia más antigua de la isla. Conoce más sobre las eras romana y bizantina, así como sobre la Menorca musulmana. También se exponen pinturas más contemporáneas.

Si esto no es suficiente para satisfacer tu gusto por el arte, hay muchas otras galerías diseminadas por la isla. En Mahón se pueden ver mayoritariamente artistas locales en el Ateneo Científico, Literario y Artístico, abierto desde 1905. En Ciutadella, la galería Art i Joca muestra más artistas menorquines y españoles, o para ver arte contemporáneo dirígete a la galería de arte Arantza y Cía en Alaior.

 

Kelingrove art gallery

Una guía cultural de Glasgow

Glasgow tiene reputación de “cutre-chic”. No es pretencioso pero ciertamente tiene estilo. El arte corre por las venas de la ciudad: está en todas partes -en los incontables museos gratis y pintado en las calles de la ciudad. Para echarle un vistazo a todo, lo mejor que puedes hacer es alquilar un coche en Glasgow con easyCar.

La ciudad más grande de Escocia presume de ser la escena de arte contemporáneo más grande del Reino Unido fuera de Londres, y en el centro del universo de la ciudad se encuentra The Glasgow School of Art. El edificio está considerado como la obra maestra de Charles Rennie Mackintosh, el arquitecto más famoso de Glasgow.

No solo la escuela de arte genera oleadas de estudiantes bien vestidos, también genera una notable cantidad de artistas ganadores del premio Turner: desde Richard Wright y Simon Starling a Douglas Gordon. Otros famosos estudiantes graduados incluyen Jenny Saville y David Shrigley.

Los alquileres baratos hacen que muchos artistas permanezcan aquí tras la universidad, cimentando la atmósfera creativa de la ciudad y formando una escena artística que se extiende más allá de la comunidad estudiantil.

Aprende más sobre la escena de arte menos popular en la extensa serie de galerías de la ciudad. Observa la diversa colección internacional en Kelingrove; visita GoMa, la galería de arte más visitada de Escocia y no te olvides de People’s Palace, asentada en el pintoresco Glasgow Green junto a la gran fuente Royal Doulton Fountain.

Glasgow no ha sido siempre un faro de creatividad. Después del decline de su industria naval, la ciudad se volvió gris y deprimente. Los alquileres en barrios pobres fueron cambiados por altas torres de viviendas, cambiando la línea del horizonte de la ciudad y rompiendo comunidades muy establecidas. Negligencia y pobre diseño urbanístico comenzaron a engendrar crimen y expandieron miseria.

Mas los años 80 y 90 fueron el punto de inflexión de Glasgow. La ciudad estaba decidida a cambiar, a no resignarse a la irrelevancia. Un distrito financiero comenzó a emerger, revigorizando la economía local, y la arquitectura se convirtió en su nuevo enfoque –la piedra de la ciudad comenzó a compartir espacio con monumentos al cristal y al acero. Ahora su paisaje urbano es una mezcla de modernidad, edificios victorianos, diseños de Art Nouveau y fachadas de palazzos italianos.

En 1990 Glasgow fue nombrada Ciudad Europea de la Cultura, la primera ciudad de Reino Unido en convertirse en capital cultural, confirmando su reputación como centro de artes. Más tarde siguió una avalancha de premios. En 1999 fue nombrada Ciudad de Arquitectura y Diseño, y en 2003 Capital Europea del Deporte. En 2014 fue el emplazamiento de los Juegos de la Commonwealth.

Glasgow tiene una rica y diversa historia religiosa, llegando hasta nuestros días. Explora el espectro completo: desde la Reforma Escocesa y la llegada de los inmigrantes católicos irlandeses en los siglos XIX y XX, a la más reciente llegada de una minoría musulmana y una tensión de católicos-protestantes, cristalizándose en clubs de fútbol y escuelas públicas separadas. Visita el Museo de Vida Religiosa y Arte de St Mungo en la parte este del Precinto de la Catedral. Aquí podrás encontrar preciosos artefactos y arte religioso.

Sí, Glasgow tuvo sus periodos sombríos, pero ha sido siempre una ciudad sociable llena de música. En los años 20, tenía más salas de baile que ningún otro lugar en el Reino Unido. Los lugareños son un grupo resistente: miles de ellos siguieron bailando durante los años 40 al tiempo que los bombarderos alemanes rugían sobre sus cabezas.

Para amantes de la música, aún queda una impresionante cantidad de opciones a elegir. Para una bohemia guarida intenta SWG3, que se encuentra en un arco en la autopista. Aquí encontrarás estudios de arte, una galería, clubs y salas de conciertos. Para una noche más íntima dirígete a The Poetry Club, un bar estilo taberna donde se recita y se celebran pequeñas fiestas. O revive el punk en The Classic Grand o en Nice n Sleazy.

Para visitantes a quienes les guste sentarse mientras escuchan música existe The Glasgow Royal Concert Hall, hogar de The Royal Scottish National Orchestra o The Royal Conservatoire of Scotland –una facultad que también ofrece actuaciones públicas. Cada año en junio, el Glasgow International Jazz Festival desciende sobre la ciudad. Y la música folclórica tradicional escocesa no está nunca muy lejos.

Celtic Connections es otro festival de música escocesa auténtica, ofreciendo más de 300 eventos de música celta cada enero.

Visitantes hambrientos de cultura tienen un montón de cosas con las que llenar su viaje a Glasgow. Alquilando un coche en Glasgow con easyCar podrás ver tanto como te sea posible.

Pirate Towers

Una guía cultural de Ibiza

La población local de Ibiza, de 130.000, es solamente una fracción en comparación con los seis millones de turistas que vienen a la isla cada año. Habiendo tanto que ver en el territorio español, no es ninguna sorpresa que los turistas vengan aquí por millones –Ibiza es mucho más que un destino de discotecas, también es un hervidero de cultura. Alquila un coche en Ibiza con easyCar para descubrir sin esfuerzo el pasado de la isla y zambullirte de cabeza en su presente.

Ibiza ha llamado la atención de extranjeros por más tiempo del que nadie puede recordar. Hace cientos de años, líderes mundiales enviaron a sus ejércitos aquí. Ibiza ha sido hogar para invasores fenicios, griegos y cartagineses-romanos. Reyes noruegos y también catalanes se encuentran en la larga lista de conquistadores. Los moriscos musulmanes en particular dejaron su marca y su influencia extendida por la arquitectura de la isla.

Para hacerte a una idea de la antigua historia de la isla, dirígete al corazón del casco viejo de Ibiza para encontrar un antiguo cementerio que se remonta al 600 a.C. Esta es la Necrópolis Púnica y aquí se descubrieron alrededor de 3.000 tumbas en la ladera. Mira dentro de las cavernas con sepulturas (hipogea) talladas en la tierra. El museo in situ exhibe con orgullo artefactos encontrados aquí tales como figuras de terracota y amuletos.

Las torres contra piratas, que aún están diseminadas por la isla, son un emblema de la rica historia de Ibiza. Antiguamente, los piratas merodeando fueron un gran problema aquí. Originalmente estas torres se veían una a la otra, por lo que podían comunicarse.

Si un vigía divisaba un barco pirata, encendería un fuego en su torre. Las llamas llamarían la atención del vigía en la siguiente torre, que encendería un fuego también en su torre, y así continuarían. Los fuegos se extenderían de una torre a otra hasta que se completase la cadena y toda la isla fuese avisada de que los piratas se acercaban.

Cuando los ibicencos se daban cuenta de que los piratas venían, huían de la inevitable destrucción y se escondían en iglesias locales. Estas iglesias también servían como refugio; muchas tenían muros extra fortificados. No sólo protegían a los lugareños de los piratas, sino también de ataques bereberes y turcos.

A día de hoy, los visitantes de la isla se darán cuenta de cómo el rol defensor de la iglesia está grabado en su diseño. La iglesia de Sant Antoni es la más antigua de la isla, fechada en el siglo XIV y acabada con muros fortificados. Sant Antoni no es tan inusual; en cada pueblo o villa los visitantes pueden encontrar una iglesia blanca. Debido a que estas iglesias fueron construidas en un periodo experimental, su diseño es ecléctico y cada una es diferente de las demás. Actualmente la más famosa es la Catedral de Ibiza, completándose con su icónico reloj de la torre.

Las torres contra piratas no son el único remanente del pasado en el campo ibicenco. Los molinos también son una característica común. Antiguamente subían agua de bajo la tierra quemada por el sol. Hoy, muchos han caído en desgracia pero aún retienen su encanto –permanecen en pie como esculturas geométricas, emergiendo de la arena.

Ibiza no es muy conocida por su arte, aunque era inevitable que la escena florecería según la isla se convertían en un imán para personalidades creativas y cultura alternativa, allá por los años 50. Más recientemente, Ibiza ha estado recuperando su lado artístico con un ajetreo de galerías abriendo el año pasado. Galería Blanca abrió en marzo 2015 enfocándose en trabajos contemporáneos, desde abstractos a paisajes y arte figurativo. En sus libros se encuentra John Swannell, famoso fotógrafo y antiguo asistente del legendario David Bailey.

P Art es galería, tienda y espacio creativo. Es donde los artistas, fotógrafos y diseñadores de moda de la isla unen fuerzas para colaborar y mostrar sus trabajos. Aquí encontrarás obras internacionales y locales. B12 Gallery es otro centro creativo emplazado a dos minutos del puerto de Ibiza. Su glamuroso interior alberga variedad de eventos, desde exhibiciones a pasarelas de moda.

El Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza es pequeño pero hermoso, ofreciendo una colección permanente junto a exhibiciones temporales.

Piensa de nuevo tu concepción previa sobre Ibiza. Haz un pequeño esfuerzo para salir de la playa y descubrirás que la isla vibra de arte e historia.

Malaga landscape

Guía cultural de Málaga

Málaga es el portal a la Costa del Sol, pero la ciudad ofrece mucho más que centros turísticos y playas bañadas por el sol: es también la ciudad natal de Pablo Picasso.

El joven Picasso vivió en Málaga los primeros diez años de su vida, de 1881 a 1891. Fue aquí donde pronunció sus primeras palabras –“piz, piz!” (por lápiz), según su madre- y donde empezó su entrenamiento como artista.

Fue el mismo Picasso quien solicitó que se construyese un museo en Málaga para sus trabajos, además de ser su nuera y su nieto quienes supervisaron la creación del Museo Picasso Málaga. Actualmente hay 233 trabajos de Picasso en la colección, además de 43 en préstamo. Hay muchísimo más que ver en la ciudad aparte de este museo, así que asegúrate de reservar online tu alquiler de coche en Málaga con easyCar antes de salir.

El museo se ha convertido en un emblema del hombre que dejó semejante marca en la definición de arte europeo. No solo la colección da un sentido de su inmensurable talento sino que también comunica la política dentro de su trabajo –su enfoque en las injusticias experimentadas por minorías sociales. Una serie de exhibiciones temporales provee de una mirada más concentrada en su arte.

El legado de Picasso está al frente de la revolución cultural de Málaga. Desesperada por sacudirse de encima la imagen de “corriente”, la ciudad está canalizando su dinero y esfuerzos en la escena artística.

Durante la pasada década nuevas galerías han abierto sus puertas –diversificando el elemento de Picasso de la ciudad. CAC Málaga presenta trabajos internacionales de nombres muy conocidos como Damien Hirst, Louise Bourgeois y Olafur Eliasson. También da espacio a artistas españoles emergentes. El Museo de Carmen Thyssen lleva a los amantes del arte atrás en el tiempo, alojando mayoritariamente pintura andaluza del siglo XIX.

La Térmica, que abrió hace solamente dos años, ha evolucionado rápidamente en un centro cultural con un programa formidable de exhibiciones, charlas y performances. Microteatro Málaga continúa esta vibración contemporánea y artística. El espacio cultural combina cocktails con performances alternativas de vanguardia y se ha convertido en el lugar al que hay que ir para los artistas jóvenes de la ciudad. Conocido por sus talentos del teatro local, también aloja exhibiciones de arte, desfiles de moda y talleres de literatura.

Para entregarte al espectáculo de la cultura andaluza, dirígete al Centro de Arte Flamenco Kelipe, que organiza auténticas noches de flamenco. Aquí, los jueves, viernes y sábados puedes cenar mientras ves el espectáculo. Los bailaores son un remolino de pasión movido por la banda sonora de la guitarra española y la intimidad del local hace que la audiencia pueda incluso sentir las vibraciones irradiando desde el escenario.

El Clarence Jazz Club es otro gran escenario musical de Málaga. Situado junto a la catedral y rodeado por restaurantes de tapas, el club tiene un ecléctico programa de jazz y blues español e internacional de miércoles a sábado.

Aparte de su arte y su música, Málaga tiene también una rica historia. Es una de las ciudades más antiguas del mundo. Su posición, en el borde de Europa con África, significa que la ciudad ha cambiado de manos a través de los siglos y los enfrentamientos por Málaga –entre católicos, musulmanes o romanos- es una batalla que aún es evidente en la arquitectura de la ciudad.

Los visitantes pueden también explorar La Manquita, la catedral de la ciudad, fundada en el emplazamiento de una mezquita en el siglo XV. Los lugareños llaman afectuosamente al lugar “la mujer manca” porque la torre sur nunca fue completada.

Mirando hacia abajo sobre la ciudad se encuentran tres de los lugares más emblemáticos y famosos de Málaga: el Castillo de Gibralfaro, la Alcazaba y el Teatro Romano. La Alcazaba es una fortaleza típica de la España islámica. Los visitantes acuden en masa a la Torre del Homenaje, que es su torre principal y una de las 110 torres de la Alcazaba. El Castillo de Gibralfaro fue construido como puesto de vigilancia para defender la ciudad y llegó a ser tan icónico para los católicos que vivieron aquí que pusieron el edificio en su escudo de armas.

Visita el complejo al anochecer para contemplar la ciudad más abajo, inundada por una neblina dorada. Para ver el despliegue completo de jardines, fuentes y patios de la Alcazaba, toma el camino que va a lo largo del muro desde el castillo a los jardines. Si los visitantes consiguen estar allí en el momento correcto, pueden acabar su día escuchando una actuación gratuita al aire libre en el teatro romano.

Hay un montón de cosas que hacer en la ciudad, así que asegúrate de alquilar un coche en Málaga con easyCar.

The Scott Monument

Una guía cultural de Edimburgo

“Bienvenido a Edimburgo”. Las palabras resuenan a través de los edificios de piedra de la ciudad, impresas en señales púrpura que evocan el cardo escocés. Los escoceses se enorgullecen de su identidad nacional, por lo que su capital ha evolucionado pasando a ser un monumento de lo escocés.

Puede que Escocia se asiente dentro de los bordes del Reino Unido, pero el país tiene unas perspectivas culturales y políticas totalmente diferentes a Inglaterra y Gales. Esta singularidad perfila un destino único de vacaciones, haciéndole popular entre los turistas. En 2011 se convirtió en la segunda ciudad más visitada del Reino Unido, después de Londres. Alquila un coche en Edimburgo con easyCar para llegar y experimentarlo realmente por ti mismo.

Emplea la historia de Edimburgo para explorar la tumultuosa relación entre Escocia e Inglaterra, que se extiende hasta el día de hoy –el país aún reverbera con el referéndum del año pasado y la considerable subida del Partido Nacional Escocés en las elecciones de mayo. En 1707, el famoso poeta escocés Robert Burns escribió: “Somos comprados y vendidos por oro inglés. Menudo puñado de canallas en una nación.”

Escocia e Inglaterra estuvieron constantemente enzarzados en sangrientas batallas, tanto antes como después de que la unión se crease, aunque la historia escocesa es más que únicamente conflicto. Otros momentos históricos clave incluyen el establecimiento del protestantismo durante la Reforma Escocesa, la Unión de Coronas en la que las monarquías de Inglaterra y Escocia se unieron, la Ilustración Escocesa y la recuperación de la ciudad tras la I Guerra Mundial.

Cada agosto la ciudad se abarrota de visitantes de todas partes del mundo –vienen al Edinburgh’s International Festival. Sin embargo la escena cultural de la ciudad no se evapora cuando acaba agosto; sigue viviendo, manteniendo vibrante su posición en el escenario global.

Edimburgo está lleno de museos –The Museum on the Mound existe en las entrañas de la sede central del banco escocés Lloyds y es un excelente lugar que visitar si se está interesado en cómo el dinero ha evolucionado en 4.000 años. Si nunca has visto antes 1 millón de Libras Esterlinas en persona, esta es tu oportunidad.

¿Recuerdas la oveja Dolly? Fue el primer animal en ser clonado, en 1996. Murió en 2003 pero su cuerpo ha sido disecado y puede verse ahora en el National Museum of Scotland en Edimburgo, junto con esqueletos de T-Rex y la mandíbula de un cachalote.

Tanto la Scottish National Gallery como la Royal Scottish Academy tienen impresionantes colecciones internacionales, enfocadas en especial en artistas escoceses. En la Scottish National Portrait Gallery, se pueden ver retratos de escoceses famosos –desde Sean Connery (también conocido como James Bond) a María I de Escocia.

El arte contemporáneo también tiene una fuerte presencia en la ciudad. Collective es una organización progresista, fundada en los años 80 y enfocada en colaboración y experimentación. Se ha convertido un centro para nuevos y brillantes talentos, así que dirígete aquí para echar un vistazo al futuro del arte escocés. Ingleby es otra galería prospectiva que también merece una visita –es conocida por su atrevida y desvergonzada adopción de artistas conceptuales de vanguardia.

Para algo más abierto a los niños, visita Camera Obscura –una novedosa galería llena de ilusiones ópticas. Es la Alicia en el País de las Maravillas del mundo del arte; las exhibiciones interactivas incluyen trucos en los que puedes coger a un transeúnte y ponerle en tu mano, descender por túneles psicodélicos y elevarte por encima de alguien de tu misma estatura. Si el estímulo visual se vuelve agotador, toma un descanso para almorzar y vuelve más tarde –tu entrada dura todo el día.

Edimburgo es más que una ciudad de arte, es también una ciudad de literatura. En 2004 se convirtió en la primera Ciudad de Literatura UNESCO, consolidando su reputación. Ha sido el hogar de grandes escritores, como Robert Louis Stevenson, Sir Walter Scott y Muriel Spark.

Sir Walter Scott tiene un lugar privilegiado en la ciudad, el Scott Monument,  el monumento más grande del mundo en honor a un escritor. Sube su estrecha escalera en espiral para llegar a una vista panorámica de la ciudad y localiza los 64 caracteres de sus novelas, esculpidos en la piedra.

Edimburgo no es una ciudad autocomplaciente; continúa construyendo su legado literario. Fue aquí, en los cafés de la ciudad, donde J. K. Rowling escribió Harry Potter, y también es hogar de Ian Rankin, el escritor escocés de novela policiaca y la imaginación detrás del Inspector Rebus.

Conduce hasta el icónico Forth Bridge, a las afueras de Edimburgo, para presenciar lo que fue considerado como una maravilla de la ingeniería cuando fue construido en los años 60. En 2016 el puente será destinado a ciclistas y peatones, cuando el Paso de Queensferry se abra. De 2,7 kilómetros, el nuevo paso es el puente más largo de su estilo en el mundo –revelando cómo Edimburgo tiene muchas ganas de continuar haciendo notar su presencia en el escenario internacional. Ahora que lo único que te falta es el transporte, alquila un coche en Edimburgo para la mejor experiencia.

 

The Troubles

Guía cultural de Belfast

En una ocasión, el atractivo de Belfast para los turistas fue comparado con el de Bagdad; hace menos de 20 años era zona de guerra, una ciudad con mucha tensión. Pero la capital de Irlanda del Norte se ha sacudido su reputación de insegura sorprendentemente rápido –un símbolo de la fuerza y la ingenuidad de la ciudad.

Atrapa todo lo que la ciudad tiene para ofrecer alquilando un coche en Belfast con easyCar.

El conflicto tiene sus raíces en divisiones religiosas que evolucionaron en una guerra política. Los protestantes eran mayormente unionistas, es decir, conservadores que querían que la unión entre Irlanda del Norte y Gran Bretaña continuase. Pero los católicos era más probable que fueran nacionalistas o que llegaran a ser militantes republicanos que querían que Irlanda del Norte se reuniera con su vecino del Sur.

En 1969 estas divisiones se volvieron violentas y ‘The Troubles’ (Los Problemas) nacieron. El ejército británico fue desplegado, supuestamente para calmar la situación, aunque otros tildaron su presencia como “una ocupación”.

Belfast sufrió la peor parte de la violencia del país. Hubo bombardeos, asesinatos y lucha constante entre grupos paramilitares rivales. El Viernes Sangriento fueron detonadas 22 bombas en el centro de la ciudad, matando a 11 personas. Entre 1969 y 2001, 1.600 personas perdieron la vida en Belfast.

Aunque Irlanda del Norte está dándole la vuelta a su espantosa historia transformándose en una atracción para turistas, ningún turista puede evitar sentir fascinación por tan reciente turbulencia.

‘Los Problemas’ tuvieron un enorme impacto en la escena artística de Belfast con la violencia y la pérdida como temas centrales en gran parte del arte y la fotografía producidos en el país, incluso a día de hoy. Mientras el país y sus artistas continúan intentando reconciliarse con su historia reciente, una exhibición tras otra se centran en las heridas emocionales que el conflicto dejó atrás.

Se puede ver arte relacionado a ‘Los Problemas’ en el Ulster Museum, que tiene su propio departamento de historia dedicado al pasado social y político de Irlanda del Norte. Hasta abril, el museo estará exhibiendo ‘Silent Testimony’ (Testimonio silencioso) de Colin Davidson –retratos de víctimas de los problemas.

Belfast Exposed es la galería más conocida de la ciudad, con fotografía contemporánea con tono político, y Golden Thread Gallery es otra organización de artes visuales que presenta exhibiciones y charlas enfocadas en la historia reciente.

El arte callejero de la ciudad es igualmente político. Las paredes de Belfast están pintadas con algunos de los murales políticos más famosos de Europa. Generalmente reflejan las comunidades en los que están basados. En comunidades republicanas se encuentran lúgubres representaciones de la guerra de hambre o de la censura británica. Uno de los murales republicanos más memorable representa a un hombre, pintado con los colores de la bandera irlandesa y amordazado con una Union Jack, la bandera británica. Por otro lado, en las comunidades unionistas los murales son usados para promover grupos paramilitares loyalistas Ulster y conmemorar a sus mártires.

Una vez hayas digerido toda la información que puedas sobre la historia política de la ciudad, explora los otros reclamos culturales de Belfast. Oh Yeah, centro musical de Belfast, organiza tours musicales en autobús. Retrocede en el tiempo a los comienzos de la carrera de Van Morrison y su debut en el hotel Maritime en 1964. El hombre que escribió la banda sonora de Ocean’s Eleven, David Holmes, también solía vivir aquí; y la parte oeste de Belfast ofrece historias de una dinastía folk, la familia McPeake y el flautista James Galway.

Después del tour, puedes explorar el edificio de tres plantas de Oh Yeah –su espacio para actuaciones, una habitación para escribir canciones, una exhibición y la cafetería.

Puedes escuchar música tradicional irlandesa por toda la ciudad. La lista de locales es inacabable. Madden’s Bar en la calle Berry es el más popular, para músicos y público tradicionales. Sunflower Public House es otro animado local, conocido por el Gypsy Jazz.

Más recientemente, la música tradicional se ha ido filtrando en Cathedral Quarter, el barrio de la catedral, que ahora es ampliamente considerado el centro creativo de la ciudad. En John Hewitt de Donegall Street, jóvenes artistas de moda se sientan junto a sindicalistas y no tan joven gente de izquierdas. El bar cercano Duke of York en Commercial Court es famoso por sus sesiones de los jueves por la tarde. Organizadas por el violinista Donal O’Conor, estas sesiones atraen músicos de todos los rincones de Irlanda.

Los irlandeses están tan orgullosos de sus escritores como lo están de sus músicos. Belfast es la ciudad natal de C. S. Lewis, famoso por su serie de novelas para niños “Las crónicas de Narnia”; el poeta Seamus Heaney fue miembro una vez del “Belfast Group”, un colectivo activo en la ciudad en los años 60. Debido a la rica herencia literaria de la ciudad, siempre hay ponencias, lecturas o festivales literarios. Los visitantes también pueden hacer una reserva en el tour literario a pie, ofrecido por Visit Belfast.

También hay abundancia de teatros en Belfast: desde The Grand Opera House, un imán tanto para productores locales como para compañías internaciones, hasta The Mac que presenta espectáculos tradicionales junto con trabajos más experimentales. Para algo un poco diferente, descubre la Aisling Ghear Theatre company – la única compañía de teatro totalmente en idioma irlandés en Irlanda del Norte.

Hagar Qim

Una guía cultural de Malta

“¿No es simplemente otra isla mediterránea?” suspiran los desilusionados turistas, habiendo estudiado ya demasiadas guías de vacaciones. Ya han leído sobre Menorca, Mallorca, Milos, Montecristo… la lista se extiende. “Ya sé cómo va”, se quejan. “Vas a contarme sobre los cielos despejados, las aguas cristalinas y las playas doradas”, poniendo los ojos en blanco.

Es cierto, Malta puede parecer algo predecible al ojo inexperto. Sí, encaja en el estereotipo de postal, pero esta isla es diferente. Para empezar, no pertenece a nadie, lo que es bastante raro en aguas mediterráneas. Solo a 80 kilómetros de Sicilia pero sin ser parte de Italia, España o Túnez. Ha permanecido independiente, tomando lo mejor de las culturas de sus vecinos y entrelazándolas juntas para crear un bello enredo – una identidad caótica.

La comida aquí sabe como en Italia. La religión tiene ecos de España. En maltés, algunas palabras vienen del italiano, algunas del árabe, algunas del inglés. Muchos lugares tienen dos nombres, cada uno en un idioma diferente. Este es el encanto de Malta: su variedad. Alquila un coche en Malta para ir a través del rico tapiz de cultura y degustar cada variedad y cada matiz.

Su ecléctica cultura es resultado de su historia, aquí la tierra ha sido pisoteada por infinitos grupos diferentes: fenicios, griegos, cartagineses, romanos, bizantinos y árabes. La Valeta, ciudad capital de Malta, es una oportunidad para hacer turismo intenso. UNESCO la declaró una de las áreas con más historia concentrada en el mundo.

Hay cinco puertas de la ciudad aposentadas en los bordes de La Valeta. La quinta puerta de la ciudad –conocida como Bieb il-Belt- es tal vez la más famosa, construida entre 2011 y 2014 y diseñada por el famoso arquitecto italiano Renzo Piano, también conocido por el Shard en Londres. Parte puente, parte plaza pública, consigue una vista de las fortificaciones circundantes mientras lo cruzas hacia el interior de la ciudad.

Según se va descendiendo hacia la ocre Valeta, donde las calles son como una tela parcheada de adoquines, se ven puntos emblemáticos atados a todo aspecto de la vida religiosa, militar, civil y artística. Se ven edificios del siglo XVI, incluyendo el Palacio del Gran Maestre,o el trabajo de arquitectos del siglo XVIII en la Iglesia del Naufragio de San Pablo.

Siguiendo con común coloración, el Fuerte de San Elmo se erige majestuosamente sobre el mar. Llamado así por el santo patrón de los marineros, fue construido para guardar los puertos de la península. Actualmente contiene al Museo Nacional de Guerra. Mira hacia abajo mientras paseas; bajo su patio exterior se abre otra dimensión: un mundo de graneros bajo tierra.

En el sur de la isla, visita los templos Mnajdra y Hagar Qim. Son las estructuras que se mantienen en pie por sí mismas más antiguas del Mediterráneo, anteriores a las pirámides de Egipto por más de mil años. Una visita a Mnajdra revela la interconexión de sus cámaras ovales. Se rumorea que Hagar Qim tiene un significado solar; al amanecer durante los solsticios de invierno, la luz ilumina directamente sobre el altar pasando a través del umbral abierto.

A los aficionados a la historia les dejará sin aliento la necrópolis subterránea de Malta, Hal Saflieni Hypogeum. Se cree que el lugar data alrededor del año 3.600 a.C. y que aproximadamente 7.000 cuerpos han sido enterrados en las silenciosas cámaras y pasadizos de esta guarida bajo tierra. Reserva tu visita con mucha antelación; la cantidad de dióxido de carbono exhalado por los turistas ha dañado la roca caliza, por lo que ahora tras su restauración el número de visitantes está estrictamente limitado.

Malta es un país católico incondicionalmente. Aparte del Vaticano, este fue el último país europeo en aprobar el divorcio en 2011. La religión no es sólo parte de la cultura de Malta, es parte de su paisaje. Las iglesias están diseminadas a lo largo del archipiélago de tres islas de Malta. La reputación del catolicismo sobre su diseño decadente se refleja en la Concatedral de San Juan de La Valeta, donde el interior del edificio está cubierto de oro casi en su totalidad. Tiene suelos con lápidas de mármol, columnas cubiertas de oro y techos abovedados pintados.

Ta’ Pinu Basilica es otra iglesia increíblemente bella. Rodeada por el frondoso campo maltés, se eleva desde un valle en Gozo y mira hacia el mar. La Rotunda de Santa Marija Assunta es otra iglesia católica romana y también la tercera de las más grandes bóvedas sin soporte. En 1942, una bomba alemana perforó el techo de la bóveda y cayó sobre la congregación. Milagrosamente, no explotó – ni una persona de los congregados resultó herida, elevando la fama de esta iglesia a legendaria.

Para una tarde de cultura, escuchar a músicos de Malta y sacar el máximo provecho del templado clima nocturno, toma asiento en los escalones alumbrados con velas en la parte exterior del Bridge Bar de La Valeta. Aquí, turistas y lugareños se juntan los viernes para escuchar a músicos de jazz tocar en vivo.

Tramuntana Mountain Range

Una guía cultural de Mallorca

Al ser una isla balear, frecuentemente se ve a Mallorca como un destino para gente hedonista que quiere playa y fiesta. Sin embargo, lejos de las fastuosas villas resort y los clubes nocturnos, encontrarás una abundancia de infravaloradas joyas culturales, tanto antiguas como modernas, desde espectaculares museos y arquitectura a impresionantes fincas y excitantes eventos para disfrutar durante todo el año. Para sacarle todo el provecho al extraordinario paisaje, consigue un coche de alquiler en Mallorca con easyCar.

Este artículo te iniciará en la historia de la isla y seleccionará algunos de los eventos culturales que no te debes perder para que puedas añadirlos a tu itinerario.

La historia de Mallorca

Como muchas otras islas mediterráneas, Mallorca ha experimentado numerosos cambios religiosos y políticos a través de los siglos, que han contribuido a su cultura actual. Tras un turbulento periodo de piratería y comercio primitivo, los romanos consiguieron el poder en el año 123 a.C., derivando en siglos de mandato imperial, cuyas huellas aún a día de hoy pueden verse en las ruinas de la antigua Pollentia y en el Museo Municipal de Historia de Palma, localizado en el bellamente preservado Castillo de Bellver.

El siguiente gran periodo de ocupación llegó en el año 902, cuando la anexión morisca del archipiélago balear se completó tras 200 años de ataques. Un escénico paseo hasta el Castillo de Alaró, en el corazón de la Sierra de Tramontana, te dará cierta perspectiva sobre la vida árabe y su influencia en el lenguaje y la mitología locales, así como las imponentes vistas del frondoso paisaje.

La conquista catalana en el siglo XIII marca el comienzo de la historia moderna mallorquina, con la isla experimentando su “Edad de Oro” bajo el mandato de Jaume II de 1276 a 1344. Este periodo de paz e independencia relativas dio espacio a que la economía, cultura y agricultura prosperasen, conduciendo a la construcción de destacados lugares emblemáticos, incluyendo la atesorada Catedral de La Seu, el Castillo de Bellver y el Palacio de La Almudaina, todos ellos tesoros imprescindibles en cualquier tour turístico.

Siglos de guerra civil se sucedieron tras este fructífero pero breve periodo de independencia, seguidos de la ocupación Napoleónica y la dictadura de Franco, hasta que en 1978 la Constitución Española concedió finalmente a la isla su autonomía política. Actualmente, esta miríada de influencias históricas se combina con un fascinante cocktail de atracciones antiguas y modernas en un entorno natural idílico. A continuación encontrarás una guía de algunas de las gemas culturales más brillantes de la isla.

Admira galerías y arquitectura de primera categoría

Comprensiblemente, Palma domina la escena de arte de la isla ya que es la única gran ciudad, presumiendo de multitud de fascinantes galerías y exhibiciones de arte durante todo el año. Los conocedores de arte moderno deben dirigirse al renombrado museo Es Baluard que presenta exposiciones vanguardistas abarcando fotografía, instalaciones audiovisuales y pintura. Si quieres combinar impresionante arquitectura modernista con exhibiciones de arte clásico dirígete al Caixa Forum Palma, que alberga una exhibición permanente de pintura dentro de un antiguo gran hotel. Ahora bien, aquellos que busquen captar un sentido del pasado no necesitan ir más lejos del Museu de Mallorca, que provee de una completa mirada a la compleja y fascinante historia de la isla. Cuando estés en Palma, toma tu tiempo para admirar el icónico edificio de la Casa Forteza-Rey, que puede verse durante la ruta a la elegante Plaza Mayor.

Si tu viaje te lleva más lejos, recomendamos el Museo Sa Bassa Blanca, justo afuera de la ciudad histórica de Alcudia. Aquí se puede combinar el hacer turismo con la escultura, en un histórico marco montañoso con deportes y vistas marítimos. O dirígete a Campos, a su Es Revellar Art Resort que alberga una impresionante colección de piezas privadas que seguro provocarán tu curiosidad.

Explora elegantes fincas

El suntuoso paisaje natural de Mallorca amerita un viaje por carretera, no siendo pocas las magníficas fincas para explorar a lo largo del camino. Can Lis, cerca de Porto Petro, es el antiguo hogar del arquitecto de la Sydney Opera Hourse, Jørn Utzon. Esta singular villa combina técnicas de construcción tradicional mallorquina con estilos modernos para crear una estructura abierta que seguro te fascinará, y no únicamente por su dramático entorno de acantilado.

Si estás más interesado en experimentar el pasado, la finca Raixa situada justo a las afueras de Bunyola es un ejemplo maravilloso de villa de estilo italiano del siglo XVIII que ha alojado generaciones de nobleza mallorquina.

Date el gusto de eventos y vida nocturna

No es ninguna sorpresa el que una isla tan dinámica como Mallorca sea hogar de algunos fascinantes eventos. Albergando el Carnaval, todo el mundo calienta motores para la temporada alta, mientras la Nit de Foc de Palma en junio representa el espíritu hedonista de la isla con celebraciones de fuegos artificiales y fiesta en la calle invadiendo la capital. Más tarde, en septiembre, la más moderada Nit d’Art en Palma ve transformarse al centro histórico de la ciudad en una enorme galería de arte, con exhibiciones tomando las calles.

Un elemento más permanente es el bienamado Jazz Voyeur Club en el corazón de la capital, que tiene música en vivo cada noche en un agradable escenario.

Mont Orgueil Castle

Una guía cultural de Jersey

Siendo la más grande las cinco principales Islas del Canal, Jersey tiene mucho que ofrecer culturalmente gracias a su fascinante fusión de influencias francesas y británicas. Museos, galerías y entretenimiento en abundancia para lograr una repleta escapada de fin de semana.

Si llegas volando, consigue un coche de alquiler en Jersey con easyCar y disfruta de la libertad de explorar mientras saltas de un destacado evento cultural a otro. Comenzaremos con un poco de contexto histórico antes de perfilar tu itinerario ideal.

 

Un bocado de la historia de Jersey

Se calcula que el ser humano llegó a Jersey hace alrededor de 250.000 años, cuando los cazadores nómadas llegaron en búsqueda de mamuts –difícil de imaginar hoy al ver su pintoresco campo y las afables maneras de su población mamífera. Vestigios de vida de los primeros tiempos son aún visibles hoy en lugares como La Houge Bie Museum, hogar de una excelentemente conservada sepultura de corredor y otras exhibiciones arqueológicas, componiendo una imagen de la civilización local 6.000 años a.C.

Tras los asentamientos iniciales, Jersey permaneció bajo el radar internacional durante siglos, antes de desarrollar fuertes lazos con Francia, durante el mandato de los normandos entre los siglos X y XIII. Esta temprana influencia francesa tuvo un impacto que dura hasta el día de hoy en las leyes de la isla y los nombres de los lugares, sobre los cuales se puede saber en mayor detalle en la exhaustiva exhibición de historia del Jersey Museum & Art Gallery Merchant’s House.

Saltando hacia delante, hasta tiempos relativamente recientes, encontramos que las costumbres inglesas fueron reemplazando a las costumbres tradicionales francesas tras la victoria británica en las Guerras Napoleónicas. El asentamiento de soldados y trabajadores produjo este cambio lingüístico al tiempo que la isla prosperaba como gran centro de construcción de barcos.

El siguiente gran periodo de transición llegó durante los tiempos oscuros de la Ocupación Alemana entre 1940 y 1945. El tan aclamado y contundente museo de túneles de guerra, Jersey War Tunnels Museum, es de visita obligatoria para quienes busquen aprender sobre este traumático periodo en mayor detalle; también se ofrecen tours de búnkeres y fortificaciones para grupos, para aprendizaje sobre el terreno.

El Jersey de la post-guerra se ha establecido como un centro financiero extraterritorial, convirtiéndose en uno de los paraísos fiscales más exitosos del mundo por guardar dinero discretamente, con la asombrosa cantidad de 5 billones de dólares almacenados por milla cuadrada. Los compradores de diamantes no se sentirán defraudados por las deslumbrantes opciones para comprar que ofrece St Helier, aunque afortunadamente para la mayoría, la isla también es manejable con presupuestos más pequeños.

Echando un vistazo a algunas galerías locales

Una vez que has tenido tu dosis de historia, puede que te apetezca algo de arte visual vibrante. Los lugareños adoran la Victoria Art Gallery, con su liviano abanico de peculiares piezas modernas, constituyendo una visita casual a la vez que entretenida. Una opción a mayor escala sería la Harbour Gallery situada en St Aubin. Hogar de la mayor colección de trabajos locales de las Islas del Canal, seguro que encuentras algo que llame tu atención, ya sea sus ingeniosas artesanías y textiles o pinturas al óleo de reconocidos artistas internacionales.

También pueden encontrarse exhibiciones más accesibles en el Centro de Arte de Jersey Berni Gallery, mientras que seguidores de Dalí pueden deslizarse en el surrealismo de las Islas del Canal en el anteriormente mencionado Jersey Museum & Art Gallery.

 

Cae en un paraíso culinario

Date el placer de una gastronomía de primera clase deleitándote con productos locales frescos de la isla. El marisco es un centro de atención natural debido al entorno marítimo, que cuenta con cuatro restaurantes con estrella Michelín dentro de su pequeño territorio de 72 kilómetros cuadrados. Los amantes del lujo deben disfrutar de la vista marina y las exquisitas vieiras del espléndido restaurante del Atlantic Hotel, mientras que aquellos que busquen algo más íntimo deberían reservar una cena romántica en The Candlelight en el centro de St Helier.

La cultura gastronómica de la isla está cogiendo mucha fuerza también fuera del ámbito de los restaurantes, con la cita anual en mayo del Jersey Food Festival, una fecha fijada entre las favoritas del calendario de los amantes de la buena comida. Esta celebración de exportaciones con denominación de origen como la patata Jersey Royal ofrece a los participantes una oportunidad de experimentar el campo de una forma nueva, como puede ser a través de actividades de recolecta enfocada a alimentos o mediante la degustación de suculentos productos.

Aprovecha la música en vivo y el teatro

Has comido como si fueras de la realeza y has abierto tu mente a nuevos horizontes artísticos e históricos. Ahora lo que te falta es algún entretenimiento destacado para después de cenar. Puede encontrarse juerga nocturna y música en directo todos los fines de semana en The Watersplash en St Ouen, que presenta DJs internacionales y eventos informales de micro abierto. A las personalidades más suaves les encantará Roberto’s Jazz Bar en el Savoy, donde te sentirás como si hubieras entrado en el set de rodaje de la película “Uno de los nuestros” para disfrutar de una cena exquisita y una interpretación musical magistral.

Por lo demás, puedes cambiar canciones por monólogos en la Jersey Opera House, que ofrece producciones del National Theatre junto a reconocidos musicales y actuaciones tributo. Espectáculos a menor escala pueden encontrarse también en el Jersey Arts Centre.