The Scott Monument

Una guía cultural de Edimburgo

“Bienvenido a Edimburgo”. Las palabras resuenan a través de los edificios de piedra de la ciudad, impresas en señales púrpura que evocan el cardo escocés. Los escoceses se enorgullecen de su identidad nacional, por lo que su capital ha evolucionado pasando a ser un monumento de lo escocés.

Puede que Escocia se asiente dentro de los bordes del Reino Unido, pero el país tiene unas perspectivas culturales y políticas totalmente diferentes a Inglaterra y Gales. Esta singularidad perfila un destino único de vacaciones, haciéndole popular entre los turistas. En 2011 se convirtió en la segunda ciudad más visitada del Reino Unido, después de Londres. Alquila un coche en Edimburgo con easyCar para llegar y experimentarlo realmente por ti mismo.

Emplea la historia de Edimburgo para explorar la tumultuosa relación entre Escocia e Inglaterra, que se extiende hasta el día de hoy –el país aún reverbera con el referéndum del año pasado y la considerable subida del Partido Nacional Escocés en las elecciones de mayo. En 1707, el famoso poeta escocés Robert Burns escribió: “Somos comprados y vendidos por oro inglés. Menudo puñado de canallas en una nación.”

Escocia e Inglaterra estuvieron constantemente enzarzados en sangrientas batallas, tanto antes como después de que la unión se crease, aunque la historia escocesa es más que únicamente conflicto. Otros momentos históricos clave incluyen el establecimiento del protestantismo durante la Reforma Escocesa, la Unión de Coronas en la que las monarquías de Inglaterra y Escocia se unieron, la Ilustración Escocesa y la recuperación de la ciudad tras la I Guerra Mundial.

Cada agosto la ciudad se abarrota de visitantes de todas partes del mundo –vienen al Edinburgh’s International Festival. Sin embargo la escena cultural de la ciudad no se evapora cuando acaba agosto; sigue viviendo, manteniendo vibrante su posición en el escenario global.

Edimburgo está lleno de museos –The Museum on the Mound existe en las entrañas de la sede central del banco escocés Lloyds y es un excelente lugar que visitar si se está interesado en cómo el dinero ha evolucionado en 4.000 años. Si nunca has visto antes 1 millón de Libras Esterlinas en persona, esta es tu oportunidad.

¿Recuerdas la oveja Dolly? Fue el primer animal en ser clonado, en 1996. Murió en 2003 pero su cuerpo ha sido disecado y puede verse ahora en el National Museum of Scotland en Edimburgo, junto con esqueletos de T-Rex y la mandíbula de un cachalote.

Tanto la Scottish National Gallery como la Royal Scottish Academy tienen impresionantes colecciones internacionales, enfocadas en especial en artistas escoceses. En la Scottish National Portrait Gallery, se pueden ver retratos de escoceses famosos –desde Sean Connery (también conocido como James Bond) a María I de Escocia.

El arte contemporáneo también tiene una fuerte presencia en la ciudad. Collective es una organización progresista, fundada en los años 80 y enfocada en colaboración y experimentación. Se ha convertido un centro para nuevos y brillantes talentos, así que dirígete aquí para echar un vistazo al futuro del arte escocés. Ingleby es otra galería prospectiva que también merece una visita –es conocida por su atrevida y desvergonzada adopción de artistas conceptuales de vanguardia.

Para algo más abierto a los niños, visita Camera Obscura –una novedosa galería llena de ilusiones ópticas. Es la Alicia en el País de las Maravillas del mundo del arte; las exhibiciones interactivas incluyen trucos en los que puedes coger a un transeúnte y ponerle en tu mano, descender por túneles psicodélicos y elevarte por encima de alguien de tu misma estatura. Si el estímulo visual se vuelve agotador, toma un descanso para almorzar y vuelve más tarde –tu entrada dura todo el día.

Edimburgo es más que una ciudad de arte, es también una ciudad de literatura. En 2004 se convirtió en la primera Ciudad de Literatura UNESCO, consolidando su reputación. Ha sido el hogar de grandes escritores, como Robert Louis Stevenson, Sir Walter Scott y Muriel Spark.

Sir Walter Scott tiene un lugar privilegiado en la ciudad, el Scott Monument,  el monumento más grande del mundo en honor a un escritor. Sube su estrecha escalera en espiral para llegar a una vista panorámica de la ciudad y localiza los 64 caracteres de sus novelas, esculpidos en la piedra.

Edimburgo no es una ciudad autocomplaciente; continúa construyendo su legado literario. Fue aquí, en los cafés de la ciudad, donde J. K. Rowling escribió Harry Potter, y también es hogar de Ian Rankin, el escritor escocés de novela policiaca y la imaginación detrás del Inspector Rebus.

Conduce hasta el icónico Forth Bridge, a las afueras de Edimburgo, para presenciar lo que fue considerado como una maravilla de la ingeniería cuando fue construido en los años 60. En 2016 el puente será destinado a ciclistas y peatones, cuando el Paso de Queensferry se abra. De 2,7 kilómetros, el nuevo paso es el puente más largo de su estilo en el mundo –revelando cómo Edimburgo tiene muchas ganas de continuar haciendo notar su presencia en el escenario internacional. Ahora que lo único que te falta es el transporte, alquila un coche en Edimburgo para la mejor experiencia.

 

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