Una guía cultural de Barcelona

Cataluña y España tienen una relación que va y viene, como esa pareja que suele haber en los grupos de amigos. Ya sabes quiénes, aquellos que pasan tanto tiempo ‘dándose un tiempo’ como juntos. La historia de Barcelona y su cambiante vínculo con España se muestran en su cultura e historia, haciendo que sea un destino único de vacaciones. Si estás buscando bailaores de flamenco y plazas de toros, visita otra ciudad española; si buscas una inmersión en las formas catalanas, alquila un coche en Barcelona con easyCar y observa lo que hace a la ciudad tan especial.

 

Una Edad de Oro

De los siglos XII al XV, una sucesión de matrimonios entre nobles derivó en el comienzo del cambiante vínculo entre lo que conocemos como Principado de Cataluña y el resto de España. El matrimonio de la Reina de Aragón con el Conde de Barcelona en 1150 derivó en que su hijo fuese la primera persona en controlar los territorios de ambos Aragón y Barcelona. Éste fue un periodo de gran crecimiento y se construyeron muchos edificios de estilo gótico catalán. El Barrio Gótico de Barcelona es un excelente lugar para observar de primera mano estos distintivos edificios. Las estrechas calles son demasiado pequeñas para la mayoría de vehículos, así que pasear por las plazas e iglesias es increíblemente tranquilo.

El matrimonio entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla en 1469 contribuyó al comienzo de una España más moderna y unida. El conjunto estatal que resultó de ello fue el principio de lo que sería una Edad de Oro para España, donde la música y las artes florecieron. Sin embargo, con Madrid como centro del poder, la cultura catalana permaneció mitigada hasta que se restauró su autonomía a finales del siglo XIX.

 

El General Franco y la Guerra Civil española

Fue el régimen de Franco y la Guerra Civil española lo que verdaderamente activó la revolución catalana. Prohibiendo todo lo catalán, desde el idioma al su gobierno, Franco frenó la soberanía de Cataluña. No fue hasta su muerte en 1975 que la autonomía política y cultural volvió finalmente.

Barcelona es una ciudad rebosante de museos, aunque no hay ninguno donde se recuerden los eventos de la guerra civil. Los trascendentales y terribles sucesos de los años 30 son mayormente ignorados, tapados tras las coloridas atracciones turísticas. El mejor modo de llegar a saber más sobre aquellos tiempos es conducir hasta algunos lugares clave, tales como Santa María del Pi, donde 7.000 clérigos fueron asesinados por rebeldes; la Plaça Sant Felip Neri, donde hubo un bombardeo italiano; el Hotel Rivoli, una antigua sede marxista o el Bar Llibertària, cuyas paredes son una galería al anarquismo catalán.

 

Deporte

Más recientemente, los Juegos Olímpicos de 1992 transformaron Barcelona en el destino vacacional que es hoy. La exposición global y la inyección económica del evento ayudaron a la ciudad catalana a quitarse de encima la imagen industrial que había adquirido con Franco y a situarse en la escena internacional. El desarrollo de la ciudad para los juegos llevó a la creación de kilómetros de nuevas playas y un puerto deportivo en lugar de lo que fue anteriormente zona de edificios industriales.

El Camp Nou, el estadio de la final olímpica de fútbol, es también el estadio local del F. C. Barcelona. Este estadio con capacidad para 100.000 personas es uno de los destinos más visitados de la ciudad, con tours diarios por el campo de juego, el estadio y el museo de fútbol. El conflicto entre los nacionalismos catalán y español también puede verse en la actitud de Barcelona frente al fútbol. Existe una profunda rivalidad entre los equipos de Barcelona y Madrid, refiriéndose como a ‘El Clásico’ a cualquier partido que se juegue entre los dos adversarios.

 

Prohibición del toreo

La gente de Barcelona, en un afán de mostrar su espíritu catalán, prohibió el toreo en 2010, con la prohibición haciéndose vigente en 2012. Esta prohibición fue un intento de erradicar de la región algo visto como cultural y tradicionalmente español. La Plaza de Toros Monumental, una de las antiguas plazas de toros de la ciudad, es ahora un museo del deporte que merece una visita para ganar comprensión de las actitudes catalanas. La anteriormente plaza de toros seguramente albergue conciertos próximamente.

 

Actividades tradicionales catalanas

A pesar del impacto de España en Barcelona, muchos pasatiempos únicamente catalanes todavía perduran a día de hoy. En la Catedral de Barcelona se puede presenciar la Sardana, una tranquila danza catalana ejecutada al ritmo de música de instrumentos de viento; o dirígete a las calles en días de fiesta para ver castellers (torres humanas) construirse. En términos de comida, prueba el gazpacho, las tapas y la paella en turísticos lugares, pero asegúrate también de probar la gastronomía tradicional catalana de restaurantes como 7 Portes y Can Cullerettes. Degusta la ‘escudella’ (un caldoso estofado), las butifarras catalanas o los ‘calçots’ (una verdura parecida al puerro, única de la región catalana).

 



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