Cosas que hacer en Menorca

Menorca es una de las Islas Baleares menos conocidas. Igual que las otras islas, tiene todo lo esencial: sol abrasador, mar azul cristalino y suave arena dorada. Los visitantes querrán, por supuesto, relajarse en la playa. Y hay muchas opciones. Cala Macarelleta es la apartada playa nudista, flanqueada por acantilados y la favorita de los lugareños. Y Cala Mitjana es otro lugar inalterado con una bahía perfecta para bañarse o tomar el sol. Si ves al llegar que no hay tiendas en la cercanía, no entres en pánico. Un hombre pasará, empujando su carretilla llena de fruta y con una nevera de bebidas bajo el brazo.

Pero Menorca es mucho más que tan sólo una tranquila isla de bellas costas y playas de postal. También tiene arboledas de olivos, galerías de arte, arquitectura ecléctica y abundancia de actividades acuáticas. Su rica historia la dejó con innumerables fuertes y ruinas. Visítalo todo alquilando un coche en Menorca con easyCar. Como visitante, mira más allá de la playa; Menorca tiene muchísimo que ofrecer.

Pedreres de s’Hostal Ciutadella es un laberinto de canteras renovadas, amorosamente modificadas en un espectáculo inspirador y asombroso por Lithica –una organización sin ánimo de lucro. Mucha de la piedra que una vez llenaba las canteras ha sido usada para construir imponentes casas y palacios dentro de la Ciutadella, solo a 1 kilómetro de distancia. Dentro de la red de canteras se encuentra un jardín botánico con hierbas y plantas medicinales. En el centro del laberinto hay un jardín medieval, completado con una fuente y rodeado de flores.

Navega por el mar – Menorca revela una costa impresionante y perfecta, de postal, y es difícil pasar algún tiempo aquí sin ser atraído por el mar. Navega en una travesía de 6,5 horas en catamarán con Menorca en Barco y disfruta de las vistas del litoral desde cubierta. Tu guía turístico te encontrará lugares donde podrás disfrutar del mar Mediterráneo de cerca; visita playas vírgenes y cuevas. Nadar y bucear también son una parte importante de la travesía. Comparte el mar con los erizos y los pepinos de mar, también podrás observar peces y manta-rayas.

Katayak ofrece hamacas a bordo de sus catamaranes. Los grupos son siempre pequeños, no excediendo nunca de diez personas. Aperitivos y bebidas están incluidos. Si te aburres de tanto relax y quieres más actividad, toma una excursión en kayak en Fornells y podrás visitar lugares más difícilmente accesibles. Para un día de lujo, decídete por un yate.

Recorre los olivares de la isla – Apúntate a una ruta del vino de Binifadet, una pequeña bodega. Las primeras viñas fueron plantadas aquí en 1979 pero llevan abiertas al público sólo desde 2004. Binifadet es uno de los secretos mejor guardados de la isla y muchos de sus visitantes lo describen como un “momento culminante del viaje”.

Después de la ruta hay una sesión gratuita de degustación del vino. No sólo la degustación tiene una gran reputación, sino que el restaurante de la bodega también tiene grandes elogios. Almuerza en la terraza, rodeada de viñedos. Es difícil marcharse sin comprar algún vino para llevar a casa contigo, aunque si compras suficiente puedes conseguir su transporte gratuitamente al Reino Unido.

Pasea por las calles empedradas de Binibeca Vell – En 1972, el arquitecto Antoni Sintes diseñó Binibeca Vell con el afán de recrear una villa pesquera tradicional. Las calles empedradas se entrelazan entre las casas encaladas junto a los arcos moriscos. Ahora es un popular resort familiar con restaurantes, bares y tiendas alineados en sus calles principales para peatones. También hay mucho entretenimiento para niños –ya sean pequeños o adolescentes- y existen innumerables variedades de playas a corta distancia en coche.

Contempla la puesta de sol desde una cueva labrada en un acantilado – Cova D’en Xoroi es uno de aquellos bares que solo existen en postales o películas con glamurosos famosos como protagonistas. Su espectacular emplazamiento parece de otro mundo. Tallado en un acantilado, es el perfecto mirador para el atardecer –o amanecer. Para el conductor que deba permanecer sobrio, es más que un bar: es una ubicación privilegiada. En la terraza, siéntate a la sombra de tu sombrilla de paja, mirando hacia abajo, hacia el mar donde la gente se mueve en kajak. Pasa hacia adentro, no podrás olvidar que estás en una cueva ya que la roca sobresale de las paredes. Disfruta una variedad de música, desde DJs a guitarras acústicas.



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