Hagar Qim

Una guía cultural de Malta

“¿No es simplemente otra isla mediterránea?” suspiran los desilusionados turistas, habiendo estudiado ya demasiadas guías de vacaciones. Ya han leído sobre Menorca, Mallorca, Milos, Montecristo… la lista se extiende. “Ya sé cómo va”, se quejan. “Vas a contarme sobre los cielos despejados, las aguas cristalinas y las playas doradas”, poniendo los ojos en blanco.

Es cierto, Malta puede parecer algo predecible al ojo inexperto. Sí, encaja en el estereotipo de postal, pero esta isla es diferente. Para empezar, no pertenece a nadie, lo que es bastante raro en aguas mediterráneas. Solo a 80 kilómetros de Sicilia pero sin ser parte de Italia, España o Túnez. Ha permanecido independiente, tomando lo mejor de las culturas de sus vecinos y entrelazándolas juntas para crear un bello enredo – una identidad caótica.

La comida aquí sabe como en Italia. La religión tiene ecos de España. En maltés, algunas palabras vienen del italiano, algunas del árabe, algunas del inglés. Muchos lugares tienen dos nombres, cada uno en un idioma diferente. Este es el encanto de Malta: su variedad. Alquila un coche en Malta para ir a través del rico tapiz de cultura y degustar cada variedad y cada matiz.

Su ecléctica cultura es resultado de su historia, aquí la tierra ha sido pisoteada por infinitos grupos diferentes: fenicios, griegos, cartagineses, romanos, bizantinos y árabes. La Valeta, ciudad capital de Malta, es una oportunidad para hacer turismo intenso. UNESCO la declaró una de las áreas con más historia concentrada en el mundo.

Hay cinco puertas de la ciudad aposentadas en los bordes de La Valeta. La quinta puerta de la ciudad –conocida como Bieb il-Belt- es tal vez la más famosa, construida entre 2011 y 2014 y diseñada por el famoso arquitecto italiano Renzo Piano, también conocido por el Shard en Londres. Parte puente, parte plaza pública, consigue una vista de las fortificaciones circundantes mientras lo cruzas hacia el interior de la ciudad.

Según se va descendiendo hacia la ocre Valeta, donde las calles son como una tela parcheada de adoquines, se ven puntos emblemáticos atados a todo aspecto de la vida religiosa, militar, civil y artística. Se ven edificios del siglo XVI, incluyendo el Palacio del Gran Maestre,o el trabajo de arquitectos del siglo XVIII en la Iglesia del Naufragio de San Pablo.

Siguiendo con común coloración, el Fuerte de San Elmo se erige majestuosamente sobre el mar. Llamado así por el santo patrón de los marineros, fue construido para guardar los puertos de la península. Actualmente contiene al Museo Nacional de Guerra. Mira hacia abajo mientras paseas; bajo su patio exterior se abre otra dimensión: un mundo de graneros bajo tierra.

En el sur de la isla, visita los templos Mnajdra y Hagar Qim. Son las estructuras que se mantienen en pie por sí mismas más antiguas del Mediterráneo, anteriores a las pirámides de Egipto por más de mil años. Una visita a Mnajdra revela la interconexión de sus cámaras ovales. Se rumorea que Hagar Qim tiene un significado solar; al amanecer durante los solsticios de invierno, la luz ilumina directamente sobre el altar pasando a través del umbral abierto.

A los aficionados a la historia les dejará sin aliento la necrópolis subterránea de Malta, Hal Saflieni Hypogeum. Se cree que el lugar data alrededor del año 3.600 a.C. y que aproximadamente 7.000 cuerpos han sido enterrados en las silenciosas cámaras y pasadizos de esta guarida bajo tierra. Reserva tu visita con mucha antelación; la cantidad de dióxido de carbono exhalado por los turistas ha dañado la roca caliza, por lo que ahora tras su restauración el número de visitantes está estrictamente limitado.

Malta es un país católico incondicionalmente. Aparte del Vaticano, este fue el último país europeo en aprobar el divorcio en 2011. La religión no es sólo parte de la cultura de Malta, es parte de su paisaje. Las iglesias están diseminadas a lo largo del archipiélago de tres islas de Malta. La reputación del catolicismo sobre su diseño decadente se refleja en la Concatedral de San Juan de La Valeta, donde el interior del edificio está cubierto de oro casi en su totalidad. Tiene suelos con lápidas de mármol, columnas cubiertas de oro y techos abovedados pintados.

Ta’ Pinu Basilica es otra iglesia increíblemente bella. Rodeada por el frondoso campo maltés, se eleva desde un valle en Gozo y mira hacia el mar. La Rotunda de Santa Marija Assunta es otra iglesia católica romana y también la tercera de las más grandes bóvedas sin soporte. En 1942, una bomba alemana perforó el techo de la bóveda y cayó sobre la congregación. Milagrosamente, no explotó – ni una persona de los congregados resultó herida, elevando la fama de esta iglesia a legendaria.

Para una tarde de cultura, escuchar a músicos de Malta y sacar el máximo provecho del templado clima nocturno, toma asiento en los escalones alumbrados con velas en la parte exterior del Bridge Bar de La Valeta. Aquí, turistas y lugareños se juntan los viernes para escuchar a músicos de jazz tocar en vivo.

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